Por qué

Si las manos sienten y acarician,
si los ojos miran y admiran,
si tu cuerpo se estremece,
y palpitas, y amas, y vives,
y abandonas lo que temes,
y deseas el abrazo, simple.

Si temes que se pierda,
si obvias que no es perfecto,
si dejas y te dejas, alegre,
y cantas a bocas llenas
y ríes a risotadas, vivas,
si eres cuando estás, y estás.

Si no sabes evitar y buscas,
si corres, y danzas, y gritas
y te delatas mientras ves,
maravillas cuando sientes
y alardeas cuando ausentas,
si te entregas cuando triunfas
y aprisionas cuando te derrota.

Si consientes mientras gustas,
si respiras cuando hallas, cerca,
si te agitas y estremeces cuando no,
y te debates, y procuras, y palideces,
y olvidas lo que no entiendes
al paso de lo que veneras, tanto.

¿Por qué no callas ni se callan?

Thus I spoke, more and more softly; for I was afraid of my own thoughts and the thoughts behind my thoughts. (Friedrich Nietzsche)

Alma y vida

Un alma que se debate, susurrante,
entre latidos de permisiva razón,
de apropiadas formas, adecuadas,
pero inertes en su existencia.
Un alma que desea, rebelde,
y se le antoja posible la vida,
vida entre quebradizas vidas.
Alma que siente y palpita,
alma que devora cuerpos
y se estremece al roce de miradas.
Vida que no entiende, y olvida,
vida que ahoga encantos, y calla.
Alma que funde voces y grita,
alma juguetona, obscena,
que busca en la vida risas.
Risas que la vida esconde,
risas que la ocasión perdona,
risas de una vida que no besa,
y en el alma encuentra vida.
La vida que acecha, viva,
la que te arrebata miedos
y te empuja al borde, atrevida.
Vida que siente y perdona,
vida que peca vanidosa,
vida que ríe y se burla.
En tu alma vive la vida
y la risa, y el deseo,
y las miradas que creen,
y las palabras, todas.

They lived and laughed and loved and left. (James Joyce)

Botarate

Con el tiempo te das cuenta de que la vida y lo que en ella transcurre merece ser vivida y a veces hasta contada.
No hay un sólo instante en la vida del que debas arrepentirte porque en cualquier caso hasta las equivocaciones te han forjado, te convierten en la persona que eres y te permiten esa capacidad de mejora que siempre buscas.
No cabría olvidar el pasado, hacer como que no existió o que no ha merecido la pena su existencia pues ello se llevaría también todo lo bueno, interesante o atractivo del periodo.
Dicen que tenemos memoria selectiva, no lo creo.
Nuestro problema es asumir que a veces nos hemos equivocado, hemos metido la pata hasta el fondo y, a veces también, nos cuesta salir del cenagal.
Otras nos arrepentimos de lo dicho, de lo hecho, pero si no tiene remedio tampoco deberíamos insistir en el arrepentimiento, debería ser suficiente con aprender.
Las palabras al final de toda la cuenta se las habrá llevado el viento y con un poco de suerte quedarán los hechos y el recuerdo que has dejado o estás dejando, intenta que sea bueno.
Así que alégrate por todos esos momentos fantásticos que han transcurrido y si has tenido o tienes la inmensa suerte de compartirlos entonces la alegría es, al menos, doble.
La vida está hecha de pequeños viajes, no llenes demasiado la maleta pues siempre puedes comprar eso que se te había olvidado, o no cabía, o te daba pereza llevarte, en cualquier tiendecita del destino y con una sonrisa conseguirás un fantástico descuento.
Y ya que estás, no busques que el hotelito de destino sea absolutamente perfecto, si la cama tiene alguna arruga o la ducha está fría, aprovecha y deja la cama sin hacer o tensa la piel con el agua fría que eso rejuvenece.
Y si te miran como si no hubiera mañana, más te vale que devuelvas la mirada y empieces a ser en vez de pretender, menudo botarate estás hecho.
Ama y déjate la piel en ello, y si sufres te aguantas que eso forma parte del amor. No desaproveches ni un segundo, ama y haz el amor hasta cuando respires o camines.

You know that old saying. Once you go dead, no one’s better in bed. (Jeaniene Frost)

Dicotomía

El mar lo sientes como un muro
infranqueable y osado que te reta,
sabes que en su inmensidad no cuentas,
en cada ola esconde su fuerza
y se ufana en demostrarlo,
las eleva y te acurrucas,
las desciende y no te encuentras,
se alía con el viento, bravucón,
y se burla, a risotadas entre las drizas,
te marea, te zarandea, te escora,
y sabe que le temes, insolente.

La mar, ésa te abraza,
sientes la tibieza de su cuerpo,
su manos inquietas que te exploran,
las curvas, perfectas, de sus caderas
y los pechos que se elevan, sensibles,
sabe que con una mirada estás perdido
y sin embargo te acaricia amante,
osado recorres su torso, juguetón,
y besas cada recoveco de su piel,
la amas, y no temes fundirte con ella.

El mar, celoso y embravecido,
te espera, lo presientes y te acobarda,
no podrás huir mientras la ames,
hundirá sus garras en tu alma
mientras ella besa tus heridas,
el cercenará tus ilusiones, todas,
en cuanto la pretendas, apasionado,
y revolverá tus entrañas de carne débil
sin que puedas evitar el deseo
y a veces, a escondidas,
sigas haciendo el amor con ella.

Our doubts are traitors, and make us lose the good we oft might win, by fearing to attempt. (William Shakespeare)

Por palabras

A veces sin apenas darte cuenta,
oscurece, y adviertes que el sueño
ha pasado sin sentir, sin vivir,
de refilón, como pasan las palabras.

Palabras que dilapidáis saliva en ser,
no hurguéis en mi, tomad aire
de los hechos y la verdad,
dejad las necias y las olvidadas,
las perdonadas y las tristes,
conformaros con ser, con vivir,
no esperéis que os tome de la mano,
no puedo bailar a vuestro antojo
ni pienso soñar vuestras miserias,
dejadme la vida y un poco de verdad,
intentaré ser, no pido más.

Las palabras, cansan, aburren,
las palabras han herido inexorables,
las palabras han marcado a fuego,
han amortajado, ahogado.
Las dichas y las otras,
palabras que duelen pensarlas,
sin sentido al decirlas,
arrepentidas al escucharlas,
y abandonadas en instantes,
maltrechas y huérfanas.

Palabras malqueridas,
olvidadas, apenadas,
no os malgastéis en ser.

Ya os vais, con las palabras,
ya dejáis de amar, por palabras.

It is not death that a man should fear, but he should fear never beginning to live. (Marcus Aurelius)

Tardes de verano

Tardes de verano, inquietas,
cuando el viento susurra
y la luz pinta largas sombras.
Tardes en que el agua mece
el deseo y las verdades
entre olas que apenas vuelven.
Tardes ligeras, adormecidas,
suaves en su ritmo, mínimas,
que te arrullan constantes
mientras palideces por conocer
y evitas el sinsabor de la memoria.
Tardes quietas, apenas perceptibles
en su paso, y aún así rumorosas,
evocando intenciones calladas
que te podrían traicionar, leves.
Tardes en las que a veces
sientes un murmullo que brota
y alegra la cadencia de las horas,
te sumerge en ilusiones tardías
que se resisten en abandonarte.
Tardes entre rocas serpenteantes,
en que vagas sin errar pasos
mientras la luz, indiferente,
te marca el compás de los sentidos,
a vuelta de senderos conocidos
en que te refugias, silencioso.
Tardes en que quisieras, sin poder,
retener una brizna de los segundos
que pasan a tu lado, impasibles,
pronosticando el final del verano.

Smell the sea and feel the sky. Let your soul and spirit fly. (Van Morrison)

Forjo sueños

Y forjo a diario excusas para olvidar,
desarrollo historias en las que poder dormir
y quiebro las patas de todas las mentiras
que me llevan a perder la memoria y el afán
mientras sigo interminable, errado y callado
por no decir, ya por no pensar siquiera,
los caminos donde no quedan baldosas,
donde las juntas no me pisen
y obliguen a vadear el destino.
Arrojo al fuego los últimos envites,
las trampas que huyen de mi sombra
envuelta en pesadillas y pasos inciertos,
a ratos y a ratos me ausento,
y pierdo serenas miradas, ya no mías,
enraizadas en el camino que me deja,
tras de cada curva, tras de cada palabra,
que nunca supe conjugar ni andar,
no olvido lo que ya no encuentro
y no temo lo que ya no tengo,
me evado en siniestras pesadillas
en las que siempre quedo vencido
en busca de un amanecer redentor
y cálido en el que pueda vivir,
y tal vez, aunque sea a ratos, soñar.

I don’t paint dreams or nightmares, I paint my own reality. (Frida Kahlo)

Gracias

A veces hasta los tontos más torpes soñamos con una palabra,
un gesto con el que sonreír, tímidamente, vale, pero un poquito sí, no lo niegues.
Y cuando llega, arriba en mi calle es fiesta (gracietes Joan), y ponemos guirnaldas de colores y nos vestimos para la ocasión.
No será eterno, ni te sacará del pozo de dudas, pero es bonito y es de agradecer, gracias.

Dame una sola

Dame una palabra, una sola,
en la que poder refugiar mi alma,
dame una nota, una sola,
en la que poder escucharte,
dame una mirada, una sola,
donde ver la tuya sincera,
dame una risa, una sola,
con la que reír y gozar,
dame un instante, uno solo,
en que vivir y respirar,
dame una esperanza, una sola,
en la que esconder mi miedo,
dame una mano, una sola,
donde poder calentar la mía,
y te daré toda mi alma,
mis notas, mis palabras,
mis risas, mis manos,
mis miradas y mis miedos.
Mi silencio te daré,
mis esperanzas, sinceras,
y te miraré y reiré contigo,
y me perderé en tu alma,
mientras me pierdo en tus manos.
Un instante, uno solo,
para vivir y amar, de nuevo.


Don’t spend time beating on a wall, hoping to transform it into a door.
(Coco Chanel)

Tatagua

Apenas de puntillas, apenas,
sin rozarla no sea que vuele,
escasamente respiras, suspiras
y te sientes extraño, profundo,
mientras evades su aleteo.
Y te embarga de nuevo
tu propia extrañeza revuelta,
los sentidos perdidos, la duda.
Buscas mares y gentes,
miradas en las que encontrarte
y encontrar la vida, furtiva,
que no hallas en ti.
Intentas recomponer,
inconsecuente,
las alas perdidas,
las puntas quebradas,
el vuelo trémulo y cansado
en que te sume su ausencia.
No hay temor a sentir,
no te acostumbrarás a sentir
si desbaratas todas las alas
y quemas el viento que las sustenta.
No podrás fingir serenidad,
no encontrarás el resplandor
en el que habitar, vivir,
sin alas, distintas y únicas,
las que te presta el colibrí,
incansable y veloz,
las que te regala su noche
y sus luces, a veces amargas,
y las que olvidas, torpe,
en las palabras que callas.

The butterfly counts not months but moments, and has time enough.
(Rabindranath Tagore)