Hubo días en que quise
y me querían querer
lo que quería,
aunque querer era confuso.
Pero querer, me querían,
a veces demasiado,
a veces con el querer roto,
querido, queriéndome querer.
Después quise querer
y no encontré como querer,
olvidé el quiero, a quien quiero.
Te quiero, ay Margarita,
no te quiero,
o sí,
¿qué es querer?.
Quería querer queriendo,
que difícil es el querer.
Nunca aprendí a querer.
Ahora quiero sentir el querer
como quien no quiere,
así, de a poco, querido,
pero no tanto, queridito.
Un poco es tanto querer
que no se puede querer más
aunque quieras menos.
Quiéreme menos,
quiéreme mejor,
quiéreme a ratos,
pero quiéreme.
Quería querer queriendo,
que difícil es el querer.
Quiéreme menos,
quiéreme mejor,
quiéreme a ratos,
pero quiéreme.