No me alcanza para saber
si es verdad o mentira,
que tus manos besan la nieve
donde las flores germinan,
que tus ojos vuelan libres,
donde el agua ya no es orilla.
No me alcanza para saber
si es verdad o mentira,
que tus pies rozan las hojas
de los árboles que veo bailar,
que apenas imagino tu piel
en el regazo de la nube
que veo en mis madrugadas.
No me alcanza para saber
si es verdad o mentira,
lo que tus palabras me dicen,
lo que tus ojos me callan,
lo que tus manos me mienten,
lo que mis gritos te gritan.
No me alcanza para saber
si eres de verdad o mentira.








