Tatagua

Apenas de puntillas, apenas,
sin rozarla no sea que vuele,
escasamente respiras, suspiras
y te sientes extraño, profundo,
mientras evades su aleteo.
Y te embarga de nuevo
tu propia extrañeza revuelta,
los sentidos perdidos, la duda.
Buscas mares y gentes,
miradas en las que encontrarte
y encontrar la vida, furtiva,
que no hallas en ti.
Intentas recomponer,
inconsecuente,
las alas perdidas,
las puntas quebradas,
el vuelo trémulo y cansado
en que te sume su ausencia.
No hay temor a sentir,
no te acostumbrarás a sentir
si desbaratas todas las alas
y quemas el viento que las sustenta.
No podrás fingir serenidad,
no encontrarás el resplandor
en el que habitar, vivir,
sin alas, distintas y únicas,
las que te presta el colibrí,
incansable y veloz,
las que te regala su noche
y sus luces, a veces amargas,
y las que olvidas, torpe,
en las palabras que callas.

The butterfly counts not months but moments, and has time enough.
(Rabindranath Tagore)