Es amanecer y no encontrar, es mirar y no atreverte a tocar y a veces es imaginar.
Es la superficie, la que puedes arañar y perseguir, y es el fondo, el que buscas y a veces es tan impenetrable que no alcanzas.
Es mirar y que te devuelvan la mirada, desear cuando deseas ser deseado y encontrar cuando solo estabas de paso.
Es querer mejorar, es tomarse la molestia en adivinar, en preparar con tiempo y en disfrutar haciéndolo.
Son inteligencia y humor, y las curvas que los sostienen, son rebeldía y manías y la carne que las alberga y alimenta, la sangre que las nutre y se pasea, envidiada, por sus ocurrencias.
Es callar, porque escuchas, y es callar porque sabes que las palabras, a veces, sobran.
Es una frase, cuando la percibes y quisieras no oírla, un comentario que no debes responder porque es fruto de la rebeldía en que te busca, pero caes en la trampa, es consciente y tú inconsciente.
Son curvas, a las que te aferras y son abismos a los que te asomas, son lazos que te enajenan y montes que te enloquecen.
Es la dureza, tensa y férrea, insumisa y provocadora; es la dulzura, suave, mínima y provocativa.
Es la cara en la que caminas, solicitas y codicias, y es la cruz que te devuelve realidades y ausencias.
La superficie que te niegan, el envoltorio que deseas y sabes que existe pero te lo arrebatan de debajo de las uñas.
Es cuando te equivocas y te gusta equivocarte, es cuando tu inteligencia te abandona y te normaliza, es cuando sientes que podría, simplemente podría ser.

Gradually I came to realize that my understanding of women goes only as far as the pleasure is concerned. (