Brisa del sueño

Delicada brisa del sueño,
viajera entre los párpados,
que no remueve ni alborota,
ni encrespa ni seduce
las aguas de los sentidos.
Adormece la espera y olvida,
entiende y acepta, asumiendo,
como propia la certeza
y ajena la intención.
Embarga una y cien penas,
agita y socava conciencias,
importuna confianzas y talentos,
y muestra no uno ni cien, miles
de equívocos, de sinrazones,
de prejuicios, de silencios atrevidos
y voces disolutas, sentenciadas.
Brisa del sueño retornada,
ahora inflamada, crecida,
aire y viento, engreída,
retoma una y mil caras,
diferencias no olvidadas,
presas del vaivén, de la prisa.
Quebranta el ruego y la verdad,
doblega propósitos, envilece,
anula uno y cien empeños,
y sopla altiva entre la razón.
Brisa del sueño rendida,
agotada en parajes devastados,
vencedora y aniquilada,
su propia bajeza la disipa,
encalma y amortaja, perdida.
Y con ella renacen, inocentes,
no una, ni cien, miles
de risas que la acompañan,
en la esperanza de los sentidos
y el despertar de los sueños.

A dream you dream alone is only a dream. A dream you dream together is reality. (John Lennon)

Business blues

Too many reasons to live,
you won’t be wrong on your side,
keep close to your safe zone,
stay on your feets, don’t blame me,
don’t risk insanity, don’t believe,
stay alive on your corner,
don’t bite my apple, shut my mouth.
I’m out of business now,
sold my cycles, sold my tattoos,
sold my life for you but won’t regret,
you won’t be wrong anymore,
time to be alive, to stay right,
time to rest on your side of the wall.
I won’t be around any more,
no worries, no foolish nights,
no wet mornings for you and me,
keep it on the safe side,
you deserve it, sure,
no matter where you sail now,
you’ll find better days,
peaceful harbours, dream on them.
I’m out of business now,
time to be alive, to stay right,
time to rest on my side of the wall.
Don’t set the rules of my life,
I won’t hear the horses on my door,
upside down my head on your breast,
and I’ll be on my safe zone,
take your hands out of my life,
don’t blame me to be me,
I’m out of business now,
and sorry, honey, but you know.


There is always some madness in love. But there is also always some reason in madness.(Friedrich Nietzsche)

Palabras ligeras

El peso de las palabras
y el peso que sientes por ellas,
las desbocadas y las lentas,
las palabras que te devuelven
el peso de las que no dices
y la fragilidad de las que evitas.
Las palabras que no te aceptan
y la suerte de callarlas, sin peso,
la maldición de decirlas, y pesarlas.
Las palabras que no entiendes
y entender el peso de las palabras,
las que provocan, las que no olvidan,
sin el perdón en las palabras,
sin el peso de las que admites
y con la culpa de las que ocultas.
Pesadas y siempre dichas,
no pensadas ni esperadas,
peso de las que separan,
peso de las que no perdonan,
palabras sin peso huyen,
y en las palabras te pesan,
palabras que no se contestan,
por mucho que te pesen,
pesadas palabras que atormentan.

Palabras queridas y ligeras,
palabras perdidas.

 Just because somebody is strong enough to handle pain doesn’t mean they deserve it. (Unknown)

Anochecer en julio

Reí todo lo que me dejaron,
desee todo lo imaginable,
sentí y disfruté sin dudarlo,
me preocupé y lloré,
a veces demasiado,
adiviné y preparé,
tanto como temí,
temblé, y nunca lo evité,
respeté, pregunté y solicité,
escuché y a veces entendí,
mostré mi alma, entera,
y cuando no era visible
la plasmé en la palabra,
demostré lo evidente,
y atendí cada verbo,
cada instante, cada gesto.
Amé, tanto como supe,
me apasioné y me entregué.
Pero no supe explicar,
el sentido y la necesidad,
de no provocar, no rebelar,
entregar y entender, asumir,
y de vez en cuando,
simplemente mirar.

Art is beauty, the perpetual invention of detail, the choice of words, the exquisite care of execution. (Theophile Gautier)

Amanecer en julio

En julio, una mañana, una rendija en la persiana se atrevía con esos minutos de placer en los que irremediablemente un hilillo de baba reflejaba los restos de un sueño, un sueño que te alborotó mientras lo vivías y ahora te ha dejado despeinado, con una sonrisa borde, lasciva y demasiado húmeda.
Un instante en que tu sueño encontró la leve forma de unas piernas, un cuerpo arqueado y somnoliento, invadiendo sutilmente el espacio que la comodidad y la conveniencia te habían otorgado.
Una piel suave y brillante que dominaba todo lo que alcanzabas a vislumbrar, emergiendo de entre las sábanas y creando esféras imposibles en el espacio, rellenas de esa materia indescifrable que te invita, te obliga al deseo. Rotundamente presentes, en toda su extensión y firmeza, con trepidantes senderos que podrían guiarte a lo más ignoto de su cuerpo, mientras suspiras por sentir el mundo que encuentras en el abismo arqueado de su cintura, a los pies de esas ilusiones convertidas en pecado.
Sabes que no debes, pero quizá puedas, y en tu atrevimiento la razón no tiene cabida, te vencen y te dejas vencer mientras tu respiración se vuelve convulsa, agitada y eres incapaz de dominar los músculos que poco a poco acercan tus manos a las suaves cumbres.
Primero temerosas, algo inseguras, temblando en la emoción de sentir la piel caliente en las yemas de los dedos, invadiendo el espacio que las telas no han osado cubrir, cobardes y palideciendo ante el encanto de lo humano, aunque a veces, imposible.
Luego conquistadoras, firmes, atrevidas, reconociendo que la piel y la carne se funden con ellas, se alborotan a su paso y emergen invitadoras a la rebelión de los sentidos; ahora con un leve movimiento, caderas que acortan distancias que el ojo no puede percibir pero el deseo no perdona, y al instante un sutil, quedo, apenas exhalado gemido que pretende robar el protagonismo a los valles y a las cimas.
Y callas, y sientes, y rozas y en la caricia envuelves lo que no puedes callar, le robas a su aliento una pizca de osadía mientras te acercas y quedas expuesto al descubrimiento; adoptas la forma de sus formas, y en tu piel sientes cada pliegue de su piel, el calor de su carne invade tus carnes y toma fuerza y presencia en ti, anulando disculpas y pecados mientras te somete.
Y te permites recorrer los mundos que te brinda su cuerpo, extiendes los dedos en pos de emociones distantes y abarcas, ora con miedo, ora con excitación, su vientre, cautivo del contacto y sabedor de tus ansias.
Tu boca se abre paso, confiada y húmeda entre sus hombros, sus brazos y su cuello, saboreando su piel, impregnada de sal y arrebatada de suspiros, perdiendo la vergüenza cuando devoras esa leve forma donde nace encarnado y fino su cabello, en el que te pierdes, te asombras y sorbes todo su pudor.
Sientes que su piel enrojece, excitada, y se abandona a tu invasión, los brazos se relajan y el pecho nace ante ti, soberbio, desafiante y absolutamente tentador. Imposibilitadas al recato, tus manos te abandonan, en cuanto apenas rozan sus senos tu verdad queda expuesta y donde antes no te permitías más que la mirada ahora te haces presente y la suavidad se torna firmeza, sus caderas presienten la existencia de todo tu ser entre los latidos que se amontonan.
Y descubres las formas, acaricias las curvas y se revela ante ti el nacimiento de los pezones; atrevida y dominada por la pasión tu lengua provoca su extensión y su firmeza sonrosada, carnal, encantadoramente sensible y provocativa mientras tus manos intentan, en su torpeza, abarcar, proteger y encerrar la total dimensión de sus senos.
Acaricias, besas, lames, rozas, pierdes el sentido y la realidad, abandonas tu cordura y rodeas su cuerpo con los brazos, tomas sus hombros, la acercas a ti, radiante, sonriente pues se sabe hermosa. Y la posees.
Tomas sus curvas, su vientre, sus caderas, sus pechos y sus hombros, tomas sus ansias y su deseo, su placer y su juicio. Penetras en su confianza y en sus temores, en su alegría y en sus verdades, te fundes lentamente en sus brasas.
Empujas y palpitas, te recibe y gime, agarra fuertemente las sábanas, las arrastra, las retuerce, a instantes sus manos golpean, cabecero y colchón, al ritmo de suspiros y jadeos, con la cadencia de tus propios impulsos; son temblores y piernas que abrazan, encierran, pervierten, manos que toman las tuyas, sujetan, arañan y piden.
Son miradas, penetrantes y calladas, furtivas en el deseo y la pasión, anhelantes de conocer y tomar, de intentar y sentir, de amar y gozar.
Y sientes que miles de organismos se juntan y festejan el encuentro, se abrazan, bailan y ríen, organismos que la invaden y te deja contemplar, organismos que provocan su sonrisa y su belleza.
Y en ellos te encuentras, y en ella te pierdes porque te puede, te dejas arrastrar mientras todo tu cuerpo te abandona en su interior.
Aún te sientes palpitando, fuertemente, completamente extenuado pero firme, sin retroceder ni uno sólo de los minúsculos trechos que habías vencido, de la pasión con que asías esas perfectas, rotundas e incitadoras curvas mientras tu cuerpo se fundía en el suyo.
Una mañana de julio en que una rendija te mostró el deseo.

No woman gets an orgasm from shining the kitchen floor. (Betty Friedan)

Superficial

Es amanecer y no encontrar, es mirar y no atreverte a tocar y a veces es imaginar.
Es la superficie, la que puedes arañar y perseguir, y es el fondo, el que buscas y a veces es tan impenetrable que no alcanzas.
Es mirar y que te devuelvan la mirada, desear cuando deseas ser deseado y encontrar cuando solo estabas de paso.
Es querer mejorar, es tomarse la molestia en adivinar, en preparar con tiempo y en disfrutar haciéndolo.
Son inteligencia y humor, y las curvas que los sostienen, son rebeldía y manías y la carne que las alberga y alimenta, la sangre que las nutre y se pasea, envidiada, por sus ocurrencias.
Es callar, porque escuchas, y es callar porque sabes que las palabras, a veces, sobran.
Es una frase, cuando la percibes y quisieras no oírla, un comentario que no debes responder porque es fruto de la rebeldía en que te busca, pero caes en la trampa, es consciente y tú inconsciente.
Son curvas, a las que te aferras y son abismos a los que te asomas, son lazos que te enajenan y montes que te enloquecen.
Es la dureza, tensa y férrea, insumisa y provocadora; es la dulzura, suave, mínima y provocativa.
Es la cara en la que caminas, solicitas y codicias, y es la cruz que te devuelve realidades y ausencias.
La superficie que te niegan, el envoltorio que deseas y sabes que existe pero te lo arrebatan de debajo de las uñas.
Es cuando te equivocas y te gusta equivocarte, es cuando tu inteligencia te abandona y te normaliza, es cuando sientes que podría, simplemente podría ser.

Gradually I came to realize that my understanding of women goes only as far as the pleasure is concerned. (Charles Bukowski)

Ser y estar

En los ojos que mirabas,
y en la pupila de los ojos que te miraban,
en la boca que te susurraba
lo que la boca nunca pronunciaba,
en lo poco que temiste
y en lo mucho que amaste,
en lo que callabas, tocando,
y en lo que tocabas, anhelando,
en la piel que te rozaba
y en el roce de tu boca en su piel,
en lo que buscabas,
y en lo que no encontrabas, y en lo que sí,
en los argumentos que dabas,
y en los que no entendías, ni querías,
en lo que escuchabas y no te decía,
y lo que decías sin que te escuchara,
en la luz cuando te iluminaba,
y en la noche, que te oscurecía,
en las manos que te abordaban
y en los instantes que extraviaste,
en lo que a veces imaginabas,
y en lo que no necesitabas imaginar,
en los días, todos y cada uno,
en que estaba, y eras.

Vida

De vez en cuando mi vida
me sorprende, como a ti.
Mi vida se aleja de mi
y me saluda desde afuera.
A veces pierdo, sin saber,
no gano porque no conozco,
no siento, sin sentir que soy,
como no vivo sin entender,
sin entenderte, lejana.
Y callo cuando duermes,
y hablo cuando no estás,
sin saberte, sin perderte,
sin hallarme en ti, cercana.
No veo mientras no me ves,
no escribo mientras me callas,
no anhelo mientras me evades.
Ciego en silencios, ausente en risas,
loco en caminos solitarios,
me frecuentas y no me hallas,
como yo mismo no me sigo,
como pierdo tus voces,
apenas y sin querer, calladas.
Voces de vida, de razón,
inmensas y nuevas, fuertes.
Y quiero bailar, marear la vida,
perderme y que me sonría
sin pudor, a borbotones,
olvidar que existo y llueve.
Lejos, demasiado, como siempre,
con su prisa y mi silencio,
su olvido y mi por no molestar.
Permíteme que me presente,
soy el que duerme a tu lado,
el que te huele, el que te presiente,
el que te abraza, te mira y te rie,
soy el que te siente y te olvida,
el que te encuentra y te pierde,
a deshoras, las tuyas y a veces,
las mías, las que no suenan
pero están, presentes y ciertas,
las horas en que vuelves,
las horas en que vuelas y te alejas,
y estaré, sin que lo sepas
pero lo conoces, lo presientes,
debajo de tu piel y de tu vida.

Stop insisting on clearing your head—clear your fucking heart instead
(Charles Bukowski)

Luna

Luna lo tiene todo, tiene hasta esperanza, la de ver, la de encontrar, de gozar, de sentir y de vivir, Luna no sólo está día tras día en su vida si no que además la disfruta, plena y completamente. Luna no es de las que callan, ni de las que gritan, ni de las que miran, ni de las que pasan de largo, Luna es tan solo Luna. Nada más pero, ni lo dudes, ni un átomo menos.
Luna te puede, te arrebata, te gana y te duele, Luna te agota como te agota mirar la noche, como te pierde el mar y la brisa, la sonrisa y el silencio que te rodean. Luna es todo, el encanto y la ternura de un beso, la cara y la cruz de un cuerpo, la levedad, y el eterno peso de la calma, la prisa y el furor de la espontánea complicidad.
Luna es la risa, y en la risa la mirada, en la mirada la jungla, y en la jungla tú y estás perdido; Luna es la que te encuentra, la que te iza, la que te devora y te permite soñar, la que está cuando pides, la que te frecuenta cuando llamas.
Luna es la que aparece cuando te ausentas, y en la ausencia estás tú. Luna está en el centro en que te envuelves, en la claridad en que luces y en el abrigo en que te escondes, en el frío en que moras y en la noche en que caminas.
Y en tu puerto, en tus manos, en las yemas de los dedos de tus manos, y en tus ojos, en tu infamia y en tu razón, en tus piernas, en tus pies y en los zapatos que cubren tus pies y en la alegría, a veces, y en la soledad, otras veces, en su perplejidad y en su insondable nueva querencia por sentir, saber y ser.
Luna está, y no la esperas, Luna viene y no la ves, Luna vuelve y te abraza, y en su abrazo la encuentras, Luna.

I wanted real adventures to happen to myself. But real
adventures, I reflected, do not happen to people who remain at home: they must be sought abroad. (James Joyce)

Lejana

Sientes, lejana la mirada,
y pegada a tu piel, la caricia
y el aliento que te pierde.
Atraviesa ríos de colores,
tintas perdidas en su calor,
artefactos de pasión, en sí,
en mí, en lo que se mueve en ti.
Arrastra las ondas de la conciencia,
las fuertes, las maduras, las únicas,
embriagándote, curvas y deseos,
manos calladas, alborotadas
en la simiente de un gesto
que te oculta razones y añora,
te añora como tú revuelves,
nuevo y callado, presente.
Debilita la carne, fallida,
cuando el tiempo pertenece
a los días por venir, inciertos,
y los sueños asustan, perfectos,
los ojos que te miran, ahora,
y las ganas, que me piden después,
los cuerpos perfectos, la razón,
la vida y el temor, quedo,
las uniones, la niebla y el pasado,
que débil debilita su propia carne,
en mi temblor, en tu ansia,
en la vida por vivir, relato nuevo,
apasionado y virgen, impasible,
enfrentado a culpas, inocente,
y se abraza a ti, a mi, cercano,
como tu piel, tu mirada,
que acaricia
lo que queda de mí, en ti.

No need to hurry. No need to sparkle. No need to be anybody but oneself. (Virginia Woolf)