El peso de las palabras
y el peso que sientes por ellas,
las desbocadas y las lentas,
las palabras que te devuelven
el peso de las que no dices
y la fragilidad de las que evitas.
Las palabras que no te aceptan
y la suerte de callarlas, sin peso,
la maldición de decirlas, y pesarlas.
Las palabras que no entiendes
y entender el peso de las palabras,
las que provocan, las que no olvidan,
sin el perdón en las palabras,
sin el peso de las que admites
y con la culpa de las que ocultas.
Pesadas y siempre dichas,
no pensadas ni esperadas,
peso de las que separan,
peso de las que no perdonan,
palabras sin peso huyen,
y en las palabras te pesan,
palabras que no se contestan,
por mucho que te pesen,
pesadas palabras que atormentan.
Palabras queridas y ligeras,
palabras perdidas.
