Imposible

En lo imposible se oculta esa brizna de inquietud que no reconoces, la prórroga de tus intenciones, los minutos inacabados de un soneto que no quieres escuchar y que te empeñas en rimar con la vida.
En lo posible reina la quietud, la afable normalidad de los gestos que añoras, la voz que te susurra y te acaricia, las manos que deseas en tu piel y en tu mirada.
En lo imposible se acurruca la sorpresa, lo inmediato y lo desconocido, la conquista de mundos terribles que pueden volver del revés tu poca integridad.
En lo posible se vislumbra el orden, los colores y la afabilidad de la monotonía en la que puedes confiar, en la que puedes sentirte abrazado.
En lo imposible encuentras contrastes, espectaculares trapecios sin red ni pértiga, desfiladeros vírgenes que descubren almas.
En lo posible están las monarca, las alas de cristal, las azules y todas buscando sombra a tu lado donde cobijar su aleteo incansable.
En lo imposible están las de destellos, las comunes e incluso las primitivas que no iluminan pero te embaucan sin pudor.
En lo posible está la mañana, tranquila y tardía, el regocijo en la luz y el roce en los silencios que no requieren voces para sentirse.
En lo imposible está la madrugada, el deseo en la penumbra, el tacto perdido y tentador, la llave de la máquina que oprime tus engranajes en el caos.
En lo posible te regocijas, alientas, serenas y mantienes la cordura, la poca que aún te frecuenta.
En lo imposible sientes, rozas la locura, te enfrentas al placer sin medida y a la medida de lo que más temes.
En lo imposible buscas lo posible y en lo posible añoras su imposibilidad.

We are an impossibility in an impossible universe. (Ray Bradbury)