La frontera entre el ridículo y tú mismo, una experiencia que no te permites y alguna vez sucede.
No estás demasiado seguro de cómo se coló en tu vida pero el caso es que te ha pasado, buscabas un atajo y no acertaste con el medio, te pilló a deshora y encima destemplado.
Una frase que sentías pero no podías permitirte, sabías que tu sin sentido no iba ser oído, y aún así.
Valentía o inconsciencia, seguramente la hora y la insistencia de tu anhelo. Aquello que sentiste una vez y no quieres olvidar, tremenda estupidez.
Probablemente ya te has dado cuenta de que no estuviste acertado en modo alguno pero hay una gran ventaja y es que mucho peor no te puede ir.
Te hubieras arrepentido de no intentarlo, así que …