Pirata en tierra firme

Éste gorrión intentará por todos los medios acceder al lugar de costumbre para compartir un refrigerio con los presentes.

Justo en el segundo escalón, a distancia de un pié del pilar y un codo de la barra de modo que si el viento viene mal dado y arrecia tempestad pueda mantenerme firme al timón y no pierda pié o sobresalte algún vigía. Otearé constante el horizonte para poder atisbar si se acerca una princesa de Argel o una corsaria de medio pelo con la que embarcar, colgar de cuajo un aro en mi oreja y partir en busca de proezas legendarias.

Por mil millones de mil truenos, como diría el capitán Haddock que no habrá disparate igual en los mares que el humo de nuestros cañones o el hierro de nuestro sables, hundiremos cualquier bajel e incluso flota enemiga antes de que alcancen a ver el rumbo de nuestras collejas.

Encenderán nuevos fuegos en el Gerro para prevenir a la costa de nuestra llegada y huirán despavoridos, con los calzones insuflados y la mirada perdida. Sin piedad mi capitana!

Pero mientras, el sabor de una pinta recorrerá mi gaznate y bailaré sobre tierra firme.  

A mi grupito de Whatsapp, a ver si dejo de daros la vara. 🙂