Jugar

Puedes jugar al escondite
y buscar fichas marcadas.
Puedes lanzarte al vacío
sin red, sin casco, sin seguro
y pretender que vuelas,
te dejará malparado otra vez.
Pero no importa, sigue y sigue,
los dados siempre cambian,
estrenas baraja, y tablero,
cambias las damas por el poker
buscando la única carta
que te permita comer fichas
para llegar justo enfrente
y recuperar tus piezas,
todas, sin pérdidas, sin sacrificio.
¿Acaso no es tu partida?
La empezaste, la juegas
y apuestas fuerte, sin perdón,
ni un farol, sólo buenas manos
que te permitan desbancar,
quedartelo todo, renacer,
pero no pidas prestado,
te vales y te sobras, sin duda.
Puedes, de nuevo, ser
y debería bastar
al menos esta vez
y si no, revienta, siente,
porque eso es lo que deseas
y te consume lo contrario.
Falsea lo que necesites
pero no te dejes vencer,
dale y dale hasta ganar.

Tienes que morir unas cuantas veces antes de que realmente puedas vivir. (Ch. Bukowski)

Tormentas

No hay temor,
no hay vientos imposibles,
no hay olas sin seno
ni rumbos sin tormenta.
Navega, sin piedad,
desliza la nao en la cresta,
iza tus pocas velas
en pos de un horizonte
lejano pero cierto.
Tus cuadernas no reventarán,
tu quilla resistirá el embate
y el timón temblará,
pero mantendrá el rumbo.
No hay piedad, ni calma,
debes correr el temporal
mientras la espuma
se amontona en tus imbornales
y ahoga tus ya pocas
y olvidadas tretas de marino.
En pos de brisas, en un mar
azotado y a veces vencido
por la adversidad del tiempo.
En un mar en el que te sumerges
de tanto en tanto esperando
sirenas, sus cantos, sus risas
y un amago de tierra firme
que perdone tus culpas,
los errores y los vaivenes
a los que has sometido tu barco.
Tu amigo, el único fiel
que te llevará a puerto
a pesar de ti, a pesar del viento,
canalla y traidor que remueve
el mar que adoras, que sientes,
y que a veces olvidas.

A lo que pudo ser, pero no fue.

Sea street blues

Let me stay,
let me stay near, again,
have a look on me.
I’ll be silly or wrong
no matter, you know
how I feel,
I can’t stand it.
I’ve been trying for long
let me stay near,
and have your look.
Do it, blow my mind
stretch my soul
but don’t take
your look away.
Let me stay,
let me stay near, again.

Impaciencia

Incorregible quizá, algo temerario,
impaciente, esa es la palabra,
esperando respuesta inmediata
de anhelos inciertos, tenues,
apenas describiendo inquietudes
y sentimientos fugaces
pero vivos, savia que alimenta
hojas y brotes, con ternura,
simples, sin ocultarlos.
Aprendiste que el sentido de vivir
no es la imaginación, los sueños,
ni las ocasiones perdidas.
Es gritar cuando quieres hablar,
rogar cuando quieres pedir,
mirar cuando quieres disimular,
enfrentar risas a temores,
olvidar olvidos cuando encuentras
y palidecer, emocionarte
con sonrisas, apenas, pero tuyas.
Y no puedes evitar la impaciencia,
temes perder esos gestos
y las vidas que desprenden,
que deseas conocer
y maravillarte con su rotundidad.

A los días que vienen después de los viernes

 

Sueños

Hay noches en que ocurre, por un momento, los deseos más imposibles, sueños casi perdidos, desatan cadenas y te sorprenden.
Se presentan a tu lado, caminan el poco espacio que os separa, radiantes, espectaculares, con una sonrisa que te hace temblar, presagiandolo todo.
Tratas de fingir, aparentas normalidad, te pellizcas, pestañeas e incluso te obligas a no gritar.
Podrías acariciarlos, de tan cerca, por fin saber de qué están hechos los sueños.
Entrar, saludar y reír, gozar en sus nubes, alterarte con ellos y perderte en la inmensidad de vida que esconden.
Descorrer el cerrojo, echar la puerta abajo, sin miramientos, para fundirte en la cálida piel que los envuelve y simplemente palpitar, atragantandote de carcajadas y felicidad.
Los miras y te miran, a bocajarro, sin misericordia, y en su mirada descubres mundos que no existían, contemplas manantiales tan enigmáticos como caudalosos y no temes ahogarte, quieres navegarlos y sondearlos, a contracorriente y con las manos.
Hay noches en que ocurre, y no quieres despertar.

A la sensación de comerse una ficha del parchís con ocho años!

Amaneceres

Sabes que la calma no existe,
el viento se muestra inequívoco
y azota la incredulidad
en que te mueves, y sientes.
Puedes esperar y desear
que la corriente te lleve cerca,
que los días se acorten
y haya más amaneceres
que te regalen una sonrisa.
Mientras, solo retomas
conversaciones, buscando
nuevas voces entre lo leído,
y perdiendo el aliento
por una frase conocida
que ahora suena distinta.
Y descubres signos de mareas,
olas que te transportan
donde las almas se recompran
y la luz emerge a tu lado.
Sabes que no es sencillo,
no lo intentas cambiar
pero lo anhelas.
Y mientras, devoras tiempo,
te refugias en calas protegidas,
donde no rompen, y tu deseo
no pueda naufragar.
Conoces el momento
y sabes que puedes confiar
en la poca pericia que te queda
para llevar este bote sin timón
al único puerto que las cartas
te esconden y dónde
te empeñas en arribar.

So, if you are ready for love
I’m tougher than the rest.   (B. Springsteen)

Over and gone


No eager to understand,
days getting wrong,
arguing, wording.
Sensitive and questioned.
No peace, no sorrow,
there are tears falling down.
Now I’m out and you are away,
time is over, love is gone.

It wasn’t easy, leaving a life,
closing a door, no back sights.
You’ll never be sure why,
to many reasons
to forgive and to forget.
You and me, uncertainty,
not a trustworthy we.
Now I’m out and you are away,
time is over, love is gone.

No way to glue a regret.
It’s late again,
couldn’t we do better,
may be a cuddle, no lies.
Just a word on time,
take and run.
Smooth it, harden it,
you know how it feels.
Now I’m out and you are away,
time is over, love is gone.

I’ll call you some day,
and we’ll take it easy,
after all, can’t we be friends?.
Now I’m out and you are away,
time is over, love is gone.

Chances

No chance, you’ll never do it right
but there is a brilliant hope.
She won’t notice your dumb words,
at least not for today,
but, just in case she doesn’t realize,
you insisted, sent a request.
No time to stay low,
you had to let her know,
you’re the one and only,
no help needed.
Crown your damn fingers
with a touch of antiseptic sense,
avoid any contact with the net
and don’t get fooled by the pics.
She won’t notice until late
that you did it again.

Dreaming of not being strangers.

Exposing your intimacy,
only for eyes, lost privacy,
no sense, no fear to ridiculousness,
just fall and rise,
for the sake of eternity.
Days are gone, words are said,
but you are still on your own,
strong, unaffected and immersed
in a sort of true human
and obvious absence of yourself.
Stay ahead, play it again
only to regret, once more.
There is no chance, not now.

And then it happens,
you get a polite, bitwise
smile in a blue envelope.
A kind of miracle, late on night,
you weren’t expecting
anything related, why in the hell
should it be revealed to you.
Now it feeds expectations
for sun rising debates
on lost souls and missing parts,
may be someone can fix them.
Time will care and you’ll be fine
having chances and doing it right.

A los domingos, inesperados y elocuentes.

Teach me how

There is nothing you can do
Lo reconoces, admitelo,
esa mirada, esos hoyuelos,
un instante y te devuelven
a la ingrata realidad, no mercy,
pero siempre puedes pretender.
Into the mystic.
Yours, she was not invited
to discuss this warm love.
Contigo, y lo dejas partir.
Esos sueños contigo,
this dreams of you.
En complicidad, te acercan,
miran, y vuelves a perder,
insensato sin sentido.
I believe to my soul.
Y aunque creas, firme,
la noche devuelve
el sitio en su sitio,
la voz en la calma
y la razón en el tiempo.
I’ve been working.
So really so true.
No hay más, no hay,
pero sigues sin entender,
no quieres no entender
y pretendes que te entiendan.
I believe to my soul,
I believe it.
Yes, creo y ya no sé en qué
pero creo y debo creer.
No me mires
y no dejes de hacerlo nunca.
I’ve been working on it.
I’m lost and you know it.
Just trying to be myself,
I’ll do, but if you have a second,
help me.
There is a chance I can get it,
a small piece of understandable world
between you and me,
before I regret being
hidden in your smile,
not now, sure, but
still there are high hopes.

Teach me how to forget you, cause I can’t.
A Van Morrison, amigo y profeta.

Femme

Ella, lo que se dice un alma fous, te puede llevar a recorrer algo más que la simple osadía de vivir.
La puedes encontrar, un momento, fija y quizá perdida en una querencia absurda, pero no por ello habría que lastimarse y padecer alguna suerte de simpatía, no parece que sea ese el deseo cuando en efecto se pierde en ti, y te absorbe.
Ella no es de esas, las que te devuelven una imagen copiada de lo queda vivo en ti cuando te miran, ni de las que no aprueban tus errores mientras evades promesas y equivocas gestos, no, ella te permite fundir una pequeña muestra de la infamia en que te desenvuelves con la realidad que sus tacones maltratan.
Y te gusta, pero preocupa reconocerlo y más aún adquirir la conciencia necesaria para admitirlo.
Esa indómita y brillante femme que se desenreda a tu lado envolviendo pecados en gloriosas conquistas al pudor mientras yaces, tan vencido como incrédulo, entre los pliegues de su risa y las curvas de su vientre.
Sabes, y lo sabe, mejor que nadie y mejor que nadie más lo sepa, pero no alardea, deja que objetes, finjas e incluso admitas que podría aniquilarte sin siquiera proponer una derrota cuando tú ya estás vencido.
Es simplemente mujer.