I’m not the right man for you,
I’m the man who disguises the rain,
forgotten stars, hidden moon,
I’m the only one allowed to love you,
I’m not the one who will be and not,
it’s easier to stay and cry,
things look bad now here down in the mud,
not the right man for you,
I know,
just raise your hands and take mine,
no promises, no rings, no fashion dresses,
only a warm embrace to fall in,
can’t you hear my voice,
can’t you feel my nearness,
not the right man for you,
broken souls, empty minds,
heavy feelings to fall apart,
not the right man for you,
just you and me on disallowed nights,
on short days breathing isolated love,
climbing desperate rocks with no path to follow,
no ways to go, trying to grow, again,
your head, my feet, your body, my emptiness,
your smile, my tears,
not the right man for you.

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Al alba
El niño hurta palabras al viento
para mecerse y acurrucarse
entre las ramas y las hojas,
la brisa le canta sueños
entre las voces apenas oídas,
ay amor despierto del alba,
el niño escondido entre tus lágrimas
se duerme tiritando en tu olvido,
dónde tu alegría, dónde tu risa,
el niño perdido en tu mirada,
ay amor dormido de la luna,
dónde tus manos, dónde tus abrazos,
dónde tus besos, ay amor callado,
el niño de la noche siente frío
entre las sombras sin risas,
entre las sendas sin pasos,
el niño se duerme en el regazo
de la escarcha blanca del agua,
ay amor perdido en la tierra helada,
te escurres entre mis ojos
niño dormido al alba, ay amor.

Al verger
El temps fuig oblidant-me
amb les lluernes del vespre,
no sent el compàs del temps
detingut en un passatemps incert,
passa de pressa, allunyat de mi,
s’encarna en els meus silencis
orfes de no conéixer-te,
en la diàspora dels sentits,
nit darrera nit, la teua veu,
la meua irresoluble lletania,
soc un instant, un somni,
sotmés, presoner del verger
en distancies infinites, pot ser,
no mes una coincidència
no mes un encontre, pot ser,
vides i no ens pertanyen,
crits i no ens escolten,
ulls i no ens veuen, pot ser,
tu, jo, el temps, coincidència.

Diuen
Diuen que el silenci es veu,
que les paraules s’amaguen furtives
a l’ombra dels meus llavis,
que la tendresa d’un somriure
no precisa ser escoltada
i que els ulls diuen veritats
però com saber ho, com somniar-ho
si no et puc escoltar,
si no et puc veure,
si no et puc sentir.

Fui, no fui
No fui yo, el que se asomaba a tus ojos
cuando las margaritas se descontaban,
no fui yo, el que cantaba en tus labios
cuando tus sueños se alegraban,
no fui yo, el que te robó las mañanas
cuando dejaste de contar las noches,
ni el que se olvidó de tus caricias
cuando las manos se enfriaron,
ni el que sonrojó tu vientre
cuando bailabas las palabras,
no fui yo el que cortó tus vuelos
cuando los vientos eran vacíos,
ni el que seducía tu piel herida
entre tus lágrimas atropelladas,
ni el que escribía tus flores,
ni el que regocijaba tus oídos,
ni el que danzaba entre tus manos
no fui yo, no fui yo,
pero el de los silencios en las risas,
el de los cantos sin voz y sin prisa,
el que susurraba el alfabeto
de las mariposas sin alas,
¿quién fue? no fui yo.

Otoño
En el campo yermo la hojarasca vuela,
se balancea por los caminos polvorientos
a despecho de las ramas, de las hierbas,
cabalga con el viento, seducida por su voz,
se desnuda en su arrullo de pasión
y saborea las caricias furtivas,
en las que la envuelve, desconocida,
su cuerpo se arquea indolente
al abrazo del impetuoso vaivén,
escucha cada uno de sus chismes,
le da cobijo, aletea en su mirada,
se deja pervertir, mancillar, perder,
el viento la sabe suya, la posee,
ella baila a su compás, frenética,
alocadamente, se cree amada,
pero el viento usurpa su inocencia,
la conquista con su labia experta
y ella se ofrece sumisa, buscándole,
besa su cuerpo palpitante, enérgico,
lo toma, acaricia, goza y disfruta
hasta rendirle exhausto, consumido,
pero el viento es incansable, ruge,
silba entre las ramas y se aleja
mientras la hojarasca tiembla en el aire,
no puede mantener el ritmo del vendaval
y cae, húmeda y pesada, en las ramas,
en las hierbas, en el campo yermo.

Tonto
A veces pienso y me doy cuenta
que los hechos siguen siendo importantes,
que las palabras se las lleva el viento,
que el respeto no es una palabra,
que el dolor no es un monopolio,
que la confianza es sensible,
que preocuparse es un síntoma,
que también soy humano,
y que seguiré siendo un tonto
pero seguiré siendo humano.

Ciudadela
Unos ojos, inciertos, apenas
en la distancia de una corrección,
son del centro, son del miedo,
ojos ahora ya míos, y sin embargo extraños,
ojos efímeros se irán,
con sus pasos en la arena,
sus pies en la mar, mía, la mar,
suya la mirada y mis temores,
tarde y desconocida, ella,
mañana y un quizá, ella también,
caminos nuevos, lejos del norte,
cerca sin alcanzarme, lejos,
sus manos en el cristal, lejos,
me alcanza el frío sin su voz,
sin sus manos, ya lejos,
dónde estarán, dónde caminará,
entre sus murallas, ella lejos,
la ciudad y sus verdades,
quién fuera el sargazo de sus mares,
la escafandra de sus risas,
el aliento de sus olas y sus rocas
y perderme en sus mundos
para descubrirla, cerca.

I’ll be
I broke each and every piece of my own
with your lingerie, I teared lives apart
with my knife, promises and some
of my best nights went away
flying over empty souls and broken hearts,
won’t be a miracle to let them go,
won’t be regretting or understanding,
won’t be me or mine, I’m lost again
in your pants and your legs,
in your smile and your life.
It’s all about not being,
not believing, not living,
it’s all about you but not me,
not me this time, I’ll do it right now,
never look back, we’ll be fine,
you know I’m harder than diamonds,
no heart, no smiles, no words,
I’ll be fine, sometime.

Vendo
Por una moneda vendo almas, todas,
las que hieren, las que atormentan,
las que mienten y las que me alteran,
las que me crucifican sin conocerme,
y las que no quieren conocerme,
las sigilosas y ladinas, las gritonas,
las que se ocultan y las que se disfrazan,
las mutables, las desconfiadas,
las lisonjeras y las embusteras,
las que me privan de mi razón
y las que se olvidan de amarme,
las que se resisten, las tercas,
las olvidadizas y las obstinadas,
las facilonas cuando te incitan
y las virtuosas si te arrimas,
las tenebrosas, las clarividentes,
las huecas y las henchidas de orgullo,
las delicadas que no se quiebran,
y las intrépidas que te humillan,
las que no te puedes permitir
y las sensibles que te amortajan,
las que pisan y destrozan
y las que no dejan huella.
Por una moneda, una sola,
las vendo todas, todas,
para que puedas ver la mía.
