En las pequeñas piedras
que las olas elevan
encuentro un rastro tuyo,
el instante perfecto en que bañas el mar,
las olas te miran, absortas,
y me roban la luz de mis ojos,
te vas con las conchas,
te vas con las olas,
me queda la arena,
me queda la niebla,
y me queda el silencio.
Quiero ser gaviota, mar adentro,
quiero ser arena, y mar,
y volver, con las olas,
ya no queda playa,
ni conchas,
solo niebla callada. 