Mismidad

¿Recuerdas el claro de la luna,
aquel que se escondía en mis ojos?
No, que era noche cerrada.
¿Sientes como el agua resbala
en mis manos, entre tus dedos?
No, que es arena levantada.
¿Escuchas mis palabras, furtivas,
brotando entre tus labios?
No, mis labios ya están sellados,
tus oídos están marchitos,
mis ojos, tus manos,
y tu cuerpo entero, huidos.
Ya mis voces no te alcanzan,
mis ojos no te miran
y mis brazos no te abrazan.
No distingo tu silueta
oculta en las huellas del agua,
todo es sombra, negra sombra,
tu rostro, apenas un esbozo,
incapaz de verme, de verte.
Te abandona mi reflejo,
soy insondable, pétreo,
y hueco, infinita oquedad.
No recuerdo, no sientes,
no palpitas pero tiemblo,
corre, no me alcanzas,
ya no estoy, ya no te veo.