Me late,
desacompasado,
entre línea y línea,
un punto y seguido, me late,
a veces entre las manos, se recuesta cansado,
pero late.
Siento el pálpito,
la tensión creciente, un cortocircuito,
de lado a lado, late,
el sólo late,
en mí.
No puede parar,
no para, a veces entre risas,
late deprisa, otras sueña, inquieto,
roto, y se recuesta en las húmedas cuencas,
late, abochornado.
Late sin querer,
por más que quiera querer,
ahora despacito, encaminado,
late al caer la tarde, aún despierto,
y en la madrugada, desvelado,
imperfecto, latido revuelto,
latido perdido, irregular,
no puedo pararlo,
ya no es mío,
déjalo latir,
sentir, vivir.
No puedo pararlo,
ya no es mío.
