Perdóname si te escribo,
esta tarde un verso,
perdóname si te cuento
un cuento en tu regazo,
perdóname si te miro
y te canto, y te hablo,
perdóname por querer
sentir los versos en ti.
Perdóname por no callar,
cuando aún no aprendí
el significado de hablar.
No me pidas que silencie
mi boca que te grita,
mi voz que te anhela,
no me pidas que pierda
razones que no esperas.
No me pidas que sea,
y no te encuentre,
perdóname por escribir
sin saber, por osadía,
perdóname que sienta,
ría, cante y no calle,
pero no me pidas
que no busque tu sonrisa.
Perdóname mi silencio
cuando miras y no sonríes,
perdóname si no te escribo
esta tarde un verso.

If I do not write to empty my mind, I go mad. (George Gordon Byron)