Apenas

Apenas, apenas sin percibir,
no hallas respuesta ni quietud
como quien no halla vida.
En instantes que se superan,
se amontonan sin fin en tí
voces absurdas, perdidas
en su propia incompleta nada,
en su callada letra repetida
que te envuelve, hastiada,
día tras día, hora y segundo,
sin deseo, ni siquiera pasión.
Lejana, frágil y ya olvidada,
no te importa como no te importan
las lágrimas que ya no asombran,
los gestos que no inquietan,
los abrazos que no perduran
y la lluvia que nunca te moja.
Ausente de verdad, incompleta,
no tuya, nunca, imposible,
gritada sin escuchar,
susurrada sin decir
y apenas, apenas un murmullo
que te arrebata enfados
breves pero determinantes,
risas, mudas pero embravecidas
y languideces nuevamente
sin entender, sin percibir
un átomo de justa mirada.

Si no quieres acabar en un manicomio, abre tu corazón y abandónate al curso natural de la vida (Haruki Murakami)

Could have been

It could have been a lovely time,
drops hidden on high fears,
tearing down slowly, imprecisely,
on quiet and forgotten minds.
It could have been a breeze,
a subtle and warm summer wind
embracing bodies and lonely minds,
worried on themselves
and the perfect state of being loved.
It could have been a quake,
shocking and disturbing,
shaking and cracking
souls and empty heads,
exhausted and ill for sharing.
It could have been rain,
colder than distance,
wetter than sweat splashes
of salty tears, never falling,
always ready for immediate collapse.
It could have been nice
and easy but it wasn’t,
it never was.

There is nothing either good or bad but thinking makes it so. (William Shakespeare)

Palabras

Inútiles, vacías, impropias,
frías, ausentes de voces
que las emitan y rodeen,
carentes, como nunca,
de sentir y de verdad.
Cuando todo es definición
y la aceptas, sin temor,
y aún así no resignas
momentos por descubrir.
Impotencia de sentidos
cuando la boca y los gestos
no bastan y otra vez,
corres, sin resuello, sin parar
evades las formas, la presencia
que te permite ser sin mostrar
sin evaluarte, sin demostrar,
y de nuevo pierdes sin conocer
las palabras.
Las que aman, las que duelen,
las que te hacen reír y soñar,
las que pronunciaste y las que callas,
las que sientes, las que lloras,
las que buscas y nunca encuentras,
las que equivocas y quieres olvidar.
Cuando el silencio se apodera
de tus palabras ya vanas
y sabes que nunca podrás articular
un gesto ni una mirada, una caricia,
que hablen, sin palabras.

Marilyn

Descalzo, apenas si levantando polvo,
tus pies resbalan suaves y perdidos
entre crestas, arenas, mares
y ahogados impulsos, frenéticos,
que te roban y llevan, absorto,
de cumbres a pozos, instantes,
y no te descubres, te encuentras
y deseas ocultar tu zozobra,
el perdón de las emociones
y la alegría del olvido
ser, simplemente ser, tú,
no hay, no habrá, no será
ni te permitirá intentar no ser.
Eres, y pierdes tu ser, ahora,
eres y ganas tu verdad, después,
y te pierden, te olvidan,
tan pronto como tú pierdes
sin olvidar, sin evitar.
Me duele no tener tu sonrisa,
me duele no ver tu alegría
y me duele no ser sin ti.
Me pierde pasar y perder,
me olvida imaginar y creer
los deseos que pierdo
y las noches que te gano,
mientras no estoy ni estás
resbalo, caigo y sano.
Pero vivo en la mirada,
siento en las cimas
y anhelo segundos en ti,
lágrimas azules, hebras rubias,
marcos de cartón y calor
donde perder, crecer y amar.

La imperfección es belleza, la locura es genialidad, y es mejor ser absolutamente ridículo que absolutamente aburrido (M. Monroe)

Arrebolada

Arreboladagerminacioninterminada.
Fruta madura, explorada
y perenne en árbol firme,
te lleva y cultiva tu yema
entre polen y brotes, verdes.
En rama, en hoja y en flor
germina y te mina, mira,
en savia que te iza, tu risa,
y vuelve verde, sangre y luz
en tallos y entallada, amada,
buscando renacer y vida
que se esconde en sombras
del árbol, del carbón negro
que la tierra mece, y se crece,
olvida y recobra pasos,
últimos, claros, su tronco,
anillado y abrazado, tierno,
en tiempo y en soledad
compuesta, fría y molesta
mientras llevas, callas y estás,
al pié, enraizado y soterrado,
cimiento de crecimiento,
oscuridad que alumbra
tu nocturna crisálida,
tu transformación mientras
el bosque oculta y sonríe
lo que tú no puedes soñar
y permites, azar y loco refreno,
el tiempo de lluvia, natura,
y los ojos que lloran, riegan,
y germinan arrebolados.

La mejor manera de saber si puedes confiar en alguien es confiar en él. (E. Hemingway)

Temes

Temes y lo desconoces
como quien evita sin cordura,
anhelando y ocultando
sentimientos, querencias
y desatadas emociones
que subyugan pasión furtiva.
A dentelladas, impulsivas,
a veces desenfrenadas
y siempre francas, nítidas.
Deseas y reconoces deseos
pero evitas sucumbir
sin aparentes razones
y en maltrechas verdades
que ya te rehuyen, abandonan.
Te inquietas sin recelos
y sospechas sin espanto
que podrías, sí, sin duda,
buscas, y provocas, pero temes.
Ansías, sientes, notas, palpitas
pero temes, huyes, lejos,
aún sabiéndote cerca, demasiado,
y quema, abrasa a veces,
y duele como tú dueles,
siente como tú sientes,
y sigues sin entender, nunca.
Y temes, siempre, lo tuyo
y lo que presientes sin saber,
conoces sin asumir, lo suyo.
Pero temes.


It is as painful perhaps to be awakened from a vision as to be born. (James Joyce)

Miras

Miras y te miran, respiras,
ojos en ojos, perdidos,
vida sin temor, temida,
y querencia oculta,
impropia y callada, una,
leve y ausente, otra.
Sin roce, cercanas, ambas,
se descuidan y no renuncian,
juegan y viven, unas,
sienten y desean, todas.
Y no pierden ni dejan
sentimientos por dar
ni emociones por recibir.
Asombrados pero enteros,
firmes pero perdidos
en ojos y en sonrisas,
unos, otros, todos.
Y te pueden, y te dejas,
a instantes en el goce,
siempre en la risa.
Anhelas y reconoces
fuerza en las manos,
curvas en las aristas
de la razón imperfecta
que recelas perder
y sabes ajena a ti.
Entre vidas te miras,
entre ojos te olvidas
y te hallas, emocionado
cuando el sentido
te recobra de ti mismo.
Te dejas mirar y miras,
sin abandonarte.

La mayoría de la gente va de la nada a la tumba sin que apenas les roce el horror de la vida. (Ch. Bukowski)

Mangas

Las mangas marinas, se acercan y las ves formándose, las ves venir, y aún así no cambias de rumbo.

En cuanto te pille llenará tu bote de olas, retorcerá la jarcia, rasgará velas, todas, incluso las del pañol pero no debes amilanarte, es solo un breve instante, buscará otros mares, otros rumbos y otros capitanes tan incautos como tú.

Sabrás que hacerse a la mar y arranchar un bote requiere pericia y paciencia, sabiduría que no otorgan las prisas ni las emociones, podrás, con el tiempo, entender las olas y arrumbarte a ellas, sin temor, con la proa a la vista.

Izarás velas, alguna nueva, otras remendadas, pero a tope de palo, sin arrugas, afirmando pajarines y buscando otros vientos, suaves al principio, rugientes en la tormenta pero francos, sin rachas que te orzen ni acobarden.

Solo mangas marinas, viento inquieto, no son olas, no son mar, no son marejadas ni aguaceros, simples mangas marinas.

Sabes que el mar te perdona, el canalla es el viento, y has de aprender a vivir con él.

Pareado ñoño

Siento tu aliento, tu piel,
en mi boca tu miel.
Tu sonrisa me evoca,
me trastorna, me provoca
y en tus brazos me pierdo,
vuelvo a ser un lerdo.
Déjame mirar tus ojos
y mira mis sonrojos.
Mientras me llega tu amor
provocando sonrisas y candor
me pierde tu hermosura
y despierta mi locura
pero contigo, sola y una
me iría sin duda a la luna.

A la sin razón, los motivos perdidos, y los amores que les acompañan.

Escuché

Escuché una vez
que de vez en cuando la vida
está tan bonita que
nos besa en la boca.
Escuché una vez
que tu risa es como la vida
y los besos.
Escuché una vez, y quise vivir,
tu risa y tus besos.
Ahora te escucho
y no puedo callar
lo que siento, lo que digo.
Ahora vivo, río y beso
tus palabras y tu sonrisa,
tu voz y mi poco silencio.
Ahora grito y siento,
río y escucho, tu voz
y mis besos, callados.
Ahora escucho y digo,
antes de callar, siento,
antes de vivir, río
y a veces amo.

A Ava Gardner, “el animal más bello del mundo”.