La mar

Fuertes, agua y vientos,
los que te colman,
rompes, mojada me invades,
espumada, nunca sola,
a cientos, blanca azulada.
En un retazo de mi piel, me salas,
harto de agua y sol, vencido,
me dejo pincelar y calar.
En crestas te presentas, brava,
me perviertes, repetida,
acunas mi tembloroso cuerpo
y te ocultas a mi mirada,
presta a reincidir y azotarme.
Me arrastras en tus senos
y exultante me derrotas,
me rebelo por conocerte
y navegar contigo cada ola,
cada gota en la que vives,
amarrarme a tus devaneos,
sumergirme en tus abismos
y yacer contigo,
perfecta y húmeda,
en la cadencia de tus ondas,
en las formas de tu materia
imposible de domar,
en la fluidez de tu vientre
impregnando mi pasión.
Amante imperfecta y cruel
me desdeñas mientras me atraes
a tu sincera profundidad.