Enlazas el tiempo en las manos,
las risas en las bocas,
las palabras en el silencio,
sientes, en la piel sin temor,
en la mirada la sinrazón,
el mudo entendimiento
entre el anhelo y la locura,
y despiertas entre la aurora
y la tibieza de sus mares,
te sumerges en sus labios,
en la materia de los sueños
y percibes que podrían ser,
son, tus risas y tus palabras,
tus anhelos y tus locuras,
vida que deseas vivir, y vives.
