Otra ronda

Entre las entretelas, lelas,
carmesí de vida sin ti,
la flor sin edad, piedad, maldad,
en el verso que se quiebra,
la nuit, déjame pedirte un café,
la morte sans vivre, petit, c’est toi,
y la garganta se calla, cruel canalla,
me arrebata pasión, desazón,
en el frío cristal, tu cuerpo y el reflejo
no te veo, te creo, te deseo, c’est moi,
et la nuit, autre fois, pour toi,
perdú a la luna de la razón ignota
la que te lleva, la que te eleva,
nada en el espejo sin fin,
pide otra ronda, moja mis labios,
oculta una mirada en tu regazo,
nubes de sucre glacé en tu bies
donde perder, le jouet sans jouer,
el juicio, agotado sin remisión
y te miro, perdido, jeu terminé.

Entender

Guárdate del embrujo de las sirenas,
del canto de las manos vacías,
de miradas heladas, páramos yermos,
de almas insondables, fatigadas,
no te acerques a las falsas virtudes,
a los engaños de las palabras,
charlas de ocarinas sin viento
que desconocen el compás del aire,
no palpitarás en el seno de esas voces
tan efímeras, tan insondables,
no caminarás en las tesis errantes
de curvados goces sin fin en la noche,
abordarán el silencio de tus anhelos
sin atreverse a fingir la escucha,
tus estrofas serán mancilladas
tus creencias amortajadas
y no habrá plañideras, ni risas,
no habrá certeza en la unión
mientras te desvaneces a su ritmo,
en su lascivo cuenco de simientes
no encontrarás el refugio sereno
pero te sentirás vivo, presente,
y entenderás lo inexplicable,
amarás lo imposible por serlo
y con ello volverás a ser.

Intente

Em deixe una vida en intentar, pot ser que no mes en fer com que intente, però la veritat és que no aconseguisc cap pas endavant, un endavant, dos endarrere, sempre la mateixa cançó mal anomenada balada d’estiu, fotre quina llavor la de ser i no ser, la d’endevinar les llunes, les flors i les mans, el temps que de vegades em pentina les arrels agrisades de la vida, intente i em surt una cançó desafinada, intente i amague paraules ja sentides i sentiments perduts, sentiments i mans, mans i flors i cançons i arrels pentinats, on soc si no més intente, on vaig si no més em deixe la vida intentant, una vida i una veritat amagada entre els ulls que miren les mans, que palpen les flors, que oloren els sentiments, que furten les paraules, que canten i que callen i que somnien entre les teues mans i les meues raons, on ets si no et puc tocar, olorar, escoltar, sentir, on aniràs si no intente, si no intente estimar te.

I’m not

I’m not the right man for you,
I’m the man who disguises the rain,
forgotten stars, hidden moon,
I’m the only one allowed to love you,
I’m not the one who will be and not,
it’s easier to stay and cry,
things look bad now here down in the mud,
not the right man for you,
I know,
just raise your hands and take mine,
no promises, no rings, no fashion dresses,
only a warm embrace to fall in,
can’t you hear my voice,
can’t you feel my nearness,
not the right man for you,
broken souls, empty minds,
heavy feelings to fall apart,
not the right man for you,
just you and me on disallowed nights,
on short days breathing isolated love,
climbing desperate rocks with no path to follow,
no ways to go, trying to grow, again,
your head, my feet, your body, my emptiness,
your smile, my tears,
not the right man for you.

Al alba

El niño hurta palabras al viento
para mecerse y acurrucarse
entre las ramas y las hojas,
la brisa le canta sueños
entre las voces apenas oídas,
ay amor despierto del alba,
el niño escondido entre tus lágrimas
se duerme tiritando en tu olvido,
dónde tu alegría, dónde tu risa,
el niño perdido en tu mirada,
ay amor dormido de la luna,
dónde tus manos, dónde tus abrazos,
dónde tus besos, ay amor callado,
el niño de la noche siente frío
entre las sombras sin risas,
entre las sendas sin pasos,
el niño se duerme en el regazo
de la escarcha blanca del agua,
ay amor perdido en la tierra helada,
te escurres entre mis ojos
niño dormido al alba, ay amor.

Al verger

El temps fuig oblidant-me
amb les lluernes del vespre,
no sent el compàs del temps
detingut en un passatemps incert,
passa de pressa, allunyat de mi,
s’encarna en els meus silencis
orfes de no conéixer-te,
en la diàspora dels sentits,
nit darrera nit, la teua veu,
la meua irresoluble lletania,
soc un instant, un somni,
sotmés, presoner del verger
en distancies infinites, pot ser,
no mes una coincidència
no mes un encontre, pot ser,
vides i no ens pertanyen,
crits i no ens escolten,
ulls i no ens veuen, pot ser,
tu, jo, el temps, coincidència.

Diuen

Diuen que el silenci es veu,
que les paraules s’amaguen furtives
a l’ombra dels meus llavis,
que la tendresa d’un somriure
no precisa ser escoltada
i que els ulls diuen veritats
però com saber ho, com somniar-ho
si no et puc escoltar,
si no et puc veure,
si no et puc sentir.

Fui, no fui

No fui yo, el que se asomaba a tus ojos
cuando las margaritas se descontaban,
no fui yo, el que cantaba en tus labios
cuando tus sueños se alegraban,
no fui yo, el que te robó las mañanas
cuando dejaste de contar las noches,
ni el que se olvidó de tus caricias
cuando las manos se enfriaron,
ni el que sonrojó tu vientre
cuando bailabas las palabras,
no fui yo el que cortó tus vuelos
cuando los vientos eran vacíos,
ni el que seducía tu piel herida
entre tus lágrimas atropelladas,
ni el que escribía tus flores,
ni el que regocijaba tus oídos,
ni el que danzaba entre tus manos
no fui yo, no fui yo,
pero el de los silencios en las risas,
el de los cantos sin voz y sin prisa,
el que susurraba el alfabeto
de las mariposas sin alas,
¿quién fue? no fui yo.

Otoño

En el campo yermo la hojarasca vuela,
se balancea por los caminos polvorientos
a despecho de las ramas, de las hierbas,
cabalga con el viento, seducida por su voz,
se desnuda en su arrullo de pasión
y saborea las caricias furtivas,
en las que la envuelve, desconocida,
su cuerpo se arquea indolente
al abrazo del impetuoso vaivén,
escucha cada uno de sus chismes,
le da cobijo, aletea en su mirada,
se deja pervertir, mancillar, perder,
el viento la sabe suya, la posee,
ella baila a su compás, frenética,
alocadamente, se cree amada,
pero el viento usurpa su inocencia,
la conquista con su labia experta
y ella se ofrece sumisa, buscándole,
besa su cuerpo palpitante, enérgico,
lo toma, acaricia, goza y disfruta
hasta rendirle exhausto, consumido,
pero el viento es incansable, ruge,
silba entre las ramas y se aleja
mientras la hojarasca tiembla en el aire,
no puede mantener el ritmo del vendaval
y cae, húmeda y pesada, en las ramas,
en las hierbas, en el campo yermo.

Tonto

A veces pienso y me doy cuenta
que los hechos siguen siendo importantes,
que las palabras se las lleva el viento,
que el respeto no es una palabra,
que el dolor no es un monopolio,
que la confianza es sensible,
que preocuparse es un síntoma,
que también soy humano,
y que seguiré siendo un tonto
pero seguiré siendo humano.